El viajero que llega a Grañón tiene la posibilidad de realizar un recorrido por las calles más antiguas de la villa, como la calle Mayor y la calle Santiago, o bien realizar una visita a la iglesia de San Juan Bautista. Al Sur de la villa, en la calle de las Cercas, lugar de paseo de los vecinos del pueblo en tiempos pasados, se pueden contemplar los lavaderos, así como las fuentes más antiguas de Grañón. No hay que olvidar que la localidad forma parte del Camino de Santiago, por lo que es frecuente encontrarse con grupos de peregrinos que, en los meses estivales especialmente, animan la vida cotidiana de Grañón.
Otra posibilidad para los amantes del senderismo o los paseos en bicicleta, es la visita a la ermita de los Judíos que se encuentra a poca distancia del pueblo, hacia el sur, en el cruce de las carreteras de Villarta-Quintana y de Morales-Corporales. También al sur, a unos dos kilómetros de Grañón, se encuentra la ermita de Carrasquedo y el albergue del mismo nombre, en el que podemos encontrar alojamiento y comida. Situada en un agradable entorno de bosque, se puede llegar hasta la ermita a través de un paseo abierto recientemente.
Grañón cuenta con varios establecimientos que ofrecen alojamiento:
La gastronomía de Grañón es otro de los atractivos de la zona. Ejemplos de platos típicos son los caparrones Martín García, las patatas a lo Grañón, la sopa de ajo o la morcilla de Grañón.
Ingredientes: ajos, pimiento seco, pimentón, cebolla, pan duro, sal, aceite y agua.
Elaboración: en una perola llena de agua se introduce una cabeza de ajos pelada, un pimiento seco y una cucharada pequeña de pimentón, y se pone a fuego moderado. En una sartén, por separado, se fríe la cebolla bien triturada con un poco de aceite. Una vez frita se introduce en la cazuela. Cuando el agua empiece a hervir se añade el pan cortado en rodajas. La sal se va echando al gusto.
Ingredientes: arroz, pimienta, sal, cebolla, sangre de cerdo, intestino de cerdo.
Elaboración: se cuece el arroz (un Kg. de arroz por dos de agua), con cebolla, sal (al gusto del consumidor) y 4 gramos de pimienta por cada Kg. de arroz. Una vez que ha terminado la cocción se deja enfriar. Una vez enfriado se mezcla el arroz con la sangre del cerdo y se introduce en el intestino limpio, hasta que esté lleno. A continuación se cuecen las morcillas y una vez cocidas (cuando las morcillas flotan), se sacan y se dejan reposar.